martes 10 de noviembre de 2009

Etiopía. Primeras impresiones

Hace ya casi un mes, que regresé de mi viaje a Etiopía, y no he tenido tiempo material de comentaros mis primeras impresiones. Ya sé, que sois muchas las personas que estáis esperando ansiosamente que os cuente este viaje y lo voy a hacer, pero dejadme un poco de tiempo. Han sido 26 días que han pasado demasiado rápido, en los que he intentado disfrutar cada instante, cada situación y cada momento. En esta, mi primera entrada voy a tratar de hacer comentarios, muy genéricos, para en sucesivas entradas ir pormenorizando el día a día, las anécdotas, los lugares que he visitado, las recomendaciones, etc.

En líneas generales, os comento que ha sido un bonito viaje, en donde ha habido momentos buenos y momentos especiales, y quizás estos últimos podría decir sin lugar a equivocarme han sido por este orden: el poder presenciar en Arba-Minch la ceremonia del “Meskal”, el “ukuli bula” o salto de la vaca en la aldea de Argude (próxima a Turmi) y la fiesta que organizaron los chavales de Dorze en casa de Jirma. Además tengo que decir, que este año Etiopía está especialmente verde y esto le quita esa etiqueta maldita de que es un país seco y triste. En mi galería de fotos podréis contemplar en unos días esta afirmación.

Pero también dentro de la dinámica del propio viaje ha habido cosas que no me han agradado demasiado; en el norte las cosas siguen prácticamente igual que en 2001 y quizás en donde el cambio ha sido más destacado, es en Lalibela en donde se ha construido un nuevo edificio de oficinas en donde están las taquillas (entrada 300 birr) y donde también existe un control de mochilas un tanto absurdo. Pero quizás lo que mas me ha molestado, ha sido la noticia de que la iglesia quiere desalojar a toda la gente que tiene su casa dentro del recinto; ¿y yo me pregunto?, donde van a ir todas estas personas que ya son pobres de solemnidad y ¿qué hace la iglesia con ese dinero que dejan los faranji ?.

En cuanto a la zona Sur, creo que la globalización ha entrado demasiado rápido, pues en la mayoría de las tribus hay que pagar para poder hacer fotos y esto genera en muchas ocasiones que no disfrutemos del momento. Por lo demás las infraestructuras mejoran paulatinamente y actualmente trabajan miles de chinos en la red de carreteras y esto hará que los traslados sean más ágiles, pero por el contrario que vaya mucha más gente. Así que si tenéis pensado viajar a Etiopía, mejor este año que el siguiente. A partir de hoy intentaré ir contando día a día todo mi periplo.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Operación vacaciones. Destino Etiopía

Después de haber sobrevivido a la aventura de las máquinas, del ruido, del polvo y en general de las obras de la calle Serrano, ha llegado el momento de vivir la auténtica aventura de viajar y este año me he decantado por “Etiopía”. En un principio estuve barajando otros destinos como Madagascar, Mozambique o Filipinas, pero por diferentes motivos se fueron quedando rezagados y surgió el volver de nuevo a este maravilloso país, del cual tuve la oportunidad de disfrutar en el año 2001 en que viajé para presenciar la fiesta de la Epifanía en Lalibela, que para mí ha sido una de las festividades más bonitas que he podido presenciar. De este país se habla cuando existe algún tipo de catástrofe que suele coincidir con una gran sequía y esto origina hambre y muerte, pero esa no es la imagen habitual de Etiopía y la realidad es que es un país diferente a todos los demás países africanos por su historia y su cultura. Dentro de Etiopía existen dos países diferentes; por una parte la zona norte cristiana ortodoxa con lugares tan emblemáticos como las iglesias excavadas en piedra de Lalibela; los obeliscos de Axum, en donde también se encuentra el Arca de la Alianza y tras de ella la fabulosa historia de la reina de Saba; los monasterios del Lago Tana, las cascadas Tis Isat(fuego que humea), el nacimiento del Gran Nilo Azul descubierto por el jesuita español Pedro Páez en Bahar-Dar y la iglesia de Debre Birhan Selassie en Gondar; pero por otra parte está todo el Valle del río Omo con sus múltiples poblaciones y etnias( mursi, hamer, borana, añuak, karo, nuer, dasanetch), sus ceremonias (ukali bula o salto de la vaca), sus mercados y sus peculiares formas de adornar sus cuerpos. Los Parques Nacionales de las Simiens en el norte y los de Mago, Bale, Nechisar o Awash en el Sur son otra de sus principales atracciones. Siempre he mantenido y a mi me gusta decir, que en África existen dos continentes: “África” “ y “Etiopía”. Mañana día 17 inicio este viaje, pertrechado de cámaras, objetivos, tarjetas, etc para poderos contar a mi regreso todas mis vivencias y poder compartirlas con todos vosotros. Hasta pronto

martes 11 de agosto de 2009

Caixa Forum. Camboya. Tierra de esperanza

Durante todo el año, en Madrid se celebran multitud de actos, presentaciones, tertulias, exposiciones, etc, pero unas veces debido a la falta de tiempo libre y otras por aquello de “ya lo veré” que aun faltan muchos días para que finalice, nos suele ocurrir que al final dejamos pasar la oportunidad de disfrutar de verdaderas obras de arte; ahora que estamos en verano y es posible que disfrutemos de nuestras merecidas vacaciones sin salir de Madrid, es un buen momento de ver aquello que durante el resto del año no hemos podido; en mi caso he aprovechado el pasado fin de semana, en que venía a Madrid una amiga para acercarme a CaixaForum Madrid (Paseo del Prado,36) y matar dos pájaros de un tiro; me explicaré: de la gran cantidad de actividades que genera este nuevo y estupendo centro cultural hay en estos momentos dos exposiciones muy recomendables: Una de ellas, “Los mundos del Islam” reúne una selección de 180 obras maestras de la colección del futuro Aga Khan Museo que se construirá próximamente en Toronto y que es una de las más importantes del mundo; esta exposición sigue el itinerario de los viajeros, que durante siglos emprendieron el trayecto de Córdoba a Oriente Próximo y a través de ella podemos viajar desde Al-Andalus al Magreb y desde Irán a la India. En el recorrido por la misma que aconsejo hacer con tranquilidad, podemos admirar multitud de cuadros, joyas, capiteles, cerámica, manuscritos, etc de un gran valor, además de poder disfrutar de un audiovisual que nos ofrece la ubicación de las principales mezquitas (de los Omeya en Damasco, Córdoba, Istambul, etc) o monumentos funerarios como es el caso del Taj Majal. Esta exposición permanecerá expuesta hasta el próximo 6 de septiembre.

La segunda exposición a la que me refiero y que permanecerá hasta el 6 de octubre es “Camboya tierra de esperanza” de Gervasio Sanchez. Gervasio ha viajado por todo el mundo y ha fotografiado las terribles consecuencias que ocasionan en las personas la explosión de las minas antipersonales. A través de las fotografías de esta exposición nos acercamos a Camboya, este pequeño país del Sudeste Asiático que quedó marcado por la tragedia después de más de tres dècadas de conflicto y en la que murieron millones de personas. Además Camboya tiene más del 40% de su territorio afectado por las minas y esto afecta a su desarrollo, pues esto no les permite extender la superficie para cultivar más arroz que es el alimento básico del 80% de los camboyanos. En la exposición podemos ver la gran labor que está haciendo el obispo español Kike Figaredo tratando de paliar mediante prótesis de madera y sillas de tres ruedas(modelo Mekong) la gran cantidad de personas a las que les faltan sus brazos o sus piernas; también podemos admirar esa maravilla que son los templos de Angkor en Siem Reap, descubiertos por el naturalista francés Henry Mouhot cuando iba detrás de una mariposa; sus cultivos de arroz o la recuperación de su cultura y tradiciones borradas del mapa por la crueldad del régimen del sanguinario Pol Pot es otra de las facetas que se pueden contemplar. Al hilo de esta exposición se me ocurre recomendaros un libro escrito por el periodista Vicente Romero cuyo título “Pol Pot, el último verdugo” y en donde nos narra las tremendas atrocidades cometidas por los jemeres rojos.

Creo que a todos los viajeros os gustará, y solamente me queda animaros a que os acerquéis a disfrutar de esta exposición que permanecerá hasta el 18 de octubre y puede que después de visitarla os entre el gusanillo de visitar este interesante país.

viernes 7 de agosto de 2009

Carlos Soria conquista el G I

El pasado 19 de junio partía del aeropuerto de Barajas una nueva expedición compuesta por once miembros camino de los Himalayas con la firme intención de conquistar las cimas del Gashembrun I (8068 metros) y del Gashembrun II (8036 metros). En esta expedición estaba el montañero madrileño Carlos Soria que junto con la aragonesa Marta Alejandre iban a intentar conquistar el GI ya que Carlos ya tenía el la buchaca el G II desde el año 94 e intentaba hollar su noveno ocho mil para acercarse a esa meta que se ha propuesto de ser el primer montañero con mas de 70 años en conseguir los catorce ochomiles hasta el 2013. La expedición de este año, quizás haya sido una de las más complicadas y difíciles de todas las realizadas por Carlos y principalmente debido al mal tiempo. Como todos sabéis, yo soy un gran admirador de Carlos Soria tanto en el aspecto personal, como en el deportivo y me he propuesto hacerle un seguimiento a través del programa de viajes de la Cadena COPE “La gran manzana” siempre que Carlos esté en alguna de sus expediciones hasta conseguir su objetivo, ya que pienso que es el mejor montañero español y el menos valorado a pesar de su currículo. Desde los primeros días en que tuve la oportunidad de hablar con él la situación era bastante complicada principalmente debido a las adversas condiciones climatológicas y sobre todo al fuerte viento. Carlos siempre está pendiente de los partes meteorológicos que le proporciona su amigo Juan Guerra a través de Lalo y en esta ocasión han sido muchos los días en que no ha podido abandonar la tienda del campo base, y tan sólo alguna intentona hasta el campo I y el II, para volver de nuevo a la seguridad del campo base. En cada conexión con Carlos las esperanzas de hacer cumbre eran escasas, pero había que estar allí y esperar que el tiempo mejorara para intentarlo. Además la moral estaba un poco baja, ya que el pasado 18 de Julio desapareció camino del G II el montañero alcoyano Luis María Barbero que compartía permiso con Carlos y al que se le da por desaparecido. Con todos estos componentes, lo más fácil, hubiera sido abandonar, pero Carlos, Marta y el resto de los expedicionarios decidieron permanecer alerta por si surgía la oportunidad, ya que contaban con permiso hasta el seis de Agosto; y la espera tuvo su recompensa ya que aprovechando un cambio en el tiempo y enganchándose al potente equipo de la coreana Oh Eun-Sum ( que con este ya lleva 13) el pasado 3 de agosto a las 13 horas( de Pakistán) conseguían hacer cumbre Carlos, Marta, Oscar, Unai y Arkaitz. Según me comentó Carlos el pasado miércoles 5 de agosto, ya en la seguridad del campo base, aunque roto por el esfuerzo realizado y muy cansado, pero sumamente feliz, la ascensión fue muy dura, no pudiendo ingerir alimentos, y con vientos de más de 50 km ha sido toda una proeza llegar arriba. Ni tan siquiera pudieron ponerse de pié y tan sólo permanecieron unos minutos en la cima. También en esta ocasión, la polémica está servida, pues en el diario deportivo Marca del día 5 se publicaba una noticia firmada por Guillermo del Palacio en la que el mánager de Edurne Pasabán ,Ignacio Delgado pone en duda que la coreana haya llegado a la cumbre, pues(según él) no existen pruebas de la hazaña. Quizás a partir del día 16, en que Carlos llegará a Madrid se puedan aportar pruebas para demostrar todo lo contrario; además tengo que decir que aunque no existieran pruebas de ese instante, para mí la prueba más contundente es que mi amigo Carlos Soria estaba allí y eso va a misa. Solamente me queda el daros la enhorabuena a todos y en especial a Carlos Soria por haber conseguido su noveno ocho mil. Animo y a por el décimo.

miércoles 5 de agosto de 2009

Adiós Rumanía

Bucarest, como todos sabéis es la capital de Rumanía y aunque no tiene comparación con otras ciudades europeas, sí merece la pena al menos dedicarle un día. De entrada, nos puede parecer una ciudad fea y poco atractiva, pues es verdad que cuando uno pasea por sus calles y observa los miles de cables colgando por las fachadas y cruzando de un lado a otro de las calle, podemos pensar que es un desastre, pero a medida que nos adentramos en su casco antiguo podemos apreciar que tiene gran cantidad de edificios atractivos mezclados en alguno de los casos con los nuevos edificios de líneas modernas y de cristal. También se pueden ver todavía, las tropelías cometidas en la época de Ceaucescu y que tiene como buque insignia el descomunal edificio del parlamento en el Boulevard Uniri. En esta calle de mas de 4 km de longitud y 120 de anchura, Ceaucescu hizo derribar todas las casas para construir edificios monumentales como símbolo del renacimiento de la arquitectura rumana; la consecuencia de todo esto y es una cosa que me llamó poderosamente la atención desde que llegué a Rumanía, es que por las calles se ve una gran cantidad de perros abandonados y la explicación la tenemos en esta operación llevada a cabo por el dictador, ya que esta zona estaba poblada por casitas bajas con jardines; al derruir estas casas, a sus dueños les ofrecieron un pequeño apartamento en donde no tenían cabida los perros y por ello sus dueños no tuvieron otro remedio que abandonarlos. Pero quizás uno de los puntos más emblemáticos para todos los rumanos, sea la Plaza de la Revolución, ya que en este lugar se iniciaron los enfrentamientos que provocaron la caída del régimen de Ceaucescu en el año 1989; en esta plaza está el monumento a los Caídos frente al antiguo edificio del Senado que fue sede del comité central del partido comunista y desde comenzó la breve fuga de Nicolae y Elena Ceaucescu que dejaron el edificio en helicóptero el 22 de diciembre a las 22 horas. Otro de los edificios que me llamó poderosamente la atención es la antigua sede de la Securitate (la temida policía politica); se trata de un palacete que quedo semidestruido y que se ha restaurado y hoy se puede ver coronado por una moderna estructura de vidrio. En otra de sus calles principales (Victoriei) podemos ver los edificios de la Caja de Ahorros en el nº 13, la antigua sede central de Correos en el nº 12, el museo nacional de Historia, el Círculo Militar y el teatro Constantin Tanase entre otros. Para los interesados por el arte, pueden visitar el Museo Nacional de Arte de Rumanía con una colección de más de 70000 obras. El casco antiguo ( ahora con las calles levantadas) se concentra en torno a la peatonal calle Lipscani a la que se considera el centro de la antigua Bucarest; por esta zona podemos ver palacios del siglo XIX (derruidos o en muy mal estado) , tiendecitas pequeñas y pequeñas callejuelas que evocan al pasado y a los nombres de antiguos oficios artesanos; por ejemplo Lipscani era la calle de los comerciantes de Transilvania; Selari la de los guarnicioneros; Gabroveni la de los comerciantes de telas y Covaci antes de los tapiceros y ahora de los chamarileros; también destaca el edificio de estilo neoclásico de la Banca Nacional y la iglesia de Sfantul Nicolae. Creo que esta zona, si merece la pena recorrerla con tranquilidad a pesar de las incomodidades de las obras. Bucarest es una ciudad demasiado grande para recorrerla a pié, pero si os aconsejo que os desplacéis hacia la salida de la ciudad y en dirección hacia el aeropuerto en donde podéis contemplar el gran arco del triunfo erigido en 1922 en conmemoración de la victoria en la Primera Guerra Mundial y justo al lado el gran complejo de lagos y parques que se pueden recorrer a pié y que es uno de los mas importantes centros de ocio de todos los habitantes de Bucarest.
Bueno, creo que con esto doy por concluido mi viaje por Rumanía, esperando que todos aquellos que visitéis este blog podáis disfrutar tanto como yo he disfrutado, y animándoos a que visitéis este maravilloso país antes de que sea demasiado tarde. También deciros, que cualquier consulta o sugerencia que necesitéis estaré encantado de poderos responder a través de esta página.

miércoles 29 de julio de 2009

Brasov - Bucarest

Brasov, villa situada a los pies del monte Tampa es uno de los principales puntos de interés junto a Siguisoara y Sibiu. Además uno se da cuenta rápidamente que esta en Brasov, ya que en lo alto de la montaña han colocado un colosal cartel que no pasa inadvertido. A doce km del centro de la ciudad se encuentra la estación de ski de Poiana Brasov que durante los meses de invierno hará las delicias de los aficionados a este deporte y a unos precios muy por debajo del resto de las estaciones europeas. El centro neurálgico de la ciudad es la espectacular plaza del Concejo, cerrada al tráfico, y muy animada tanto de día como de noche en donde se encuentran los edificios más llamativos; el más importante es el edificio del Ayuntamiento (casa Sfatului) que fue sede del gremio de curtidores, aunque posteriormente albergó el consejo de los Cien Ediles de la ciudad; aunque la planta es de origen medieval, posteriormente se le añadió la torre de 48 metros; actualmente alberga el Museo de Historia; sin salir de la plaza , cabe destacar la casa Negustorilor, la iglesia ortodoxa de la Dormición y la casa Muresenilor (en el número 25). Justo al lado se encuentra la plaza del mercado del siglo XVIII y en donde se levanta la impresionante Iglesia Negra ( por el incendio que sufrió en 1689); si decidimos caminar por la peatonal calle Republicii observaremos multitud de fachadas barrocas en un ambiente festivo y de mucho bullicio, evidentemente es la calle mas transitada de la ciudad y donde se concentran los principales comercios y tiendas, mientras que en su parte central está copada por las numerosas terrazas que montan los bares y cafeterías y donde es conveniente sentarse y dejar volar la imaginación, mientras se toma una cervecita fría. En el número 62 de esta calle, se encuentra el imponente edificio de estilo ecléctico del hotel Corona antiguamente el más lujoso de la ciudad.
Pero en Brasov, no solamente existe el casco antiguo y yo os aconsejo que paseéis un poco más allá y descubriréis nuevos lugares. Brasov era una ciudad amurallada que hizo que fuera una de las plazas fuertes mejor defendidas de toda Transilvania; tenía 12 metros de alto por 2.5 de ancho sobre un perímetros de más de 3 kilómetros, pero en el siglo XVI se destruyó parte de la misma para favorecer la ampliación de la ciudad y en la actualidad quedan algunos de los bastiones originales; es verdad que para acceder a los mismos hay que sudar un poco, pero el resultado y las vistas merecen el esfuerzo; un poco mas delante de la iglesia negra podemos ver la torre y puerta de Santa Catalina, la puerta Schei , la casa de Stefan Baciu y la iglesia de San Nicolas; retrocediendo el camino andado y si tomamos como referencia la torre blanca, nos encaminamos hacia lo alto y nos encontramos primero con la torre negra y después con el bastión Graft; para subir a lo alto existen dos maneras: campo a través por el parque o subiendo las casi doscientas escaleras con una pendiente respetable; una vez arriba lo mejor es sentarse en las escaleras, respirar hondo y disfrutar de las excelentes vistas de la ciudad.
En cuanto a los alrededores de Brasov, es visita obligada (aunque para mí resulta casi un parque temático con la venta de todo tipo de regalos relacionados con el conde Drácula) del castillo de Bran construido en el siglo XIII por un sajón de la orden de los caballeros teutónicos y que fue residencia de verano de los soberanos rumanos entre 1920 y 1947; quizás sea uno de los lugares más visitados de Rumanía debido a la leyenda del todo errónea del conde Drácula ya que en su interior no hay testimonio de la presencia de vampiro alguno; ni siquiera Vlad Tepes, el príncipe valaco que inspiró la leyenda de Bram Stoker, vivió nunca en él. Independientemente de la visita al castillo y de sus dependencias, lo más interesante del conjunto sea el museo al aire libre donde se recrea la arquitectura popular típica de la zona con sus casas de madera (algunas del siglo XVII), cuadras y rediles y de las actividades propias de los habitantes de la región. De vuelta hacia Brasov y en un entorno de magníficos paisajes, podemos subir a visitar el castillo de Rasnov( en sajón Rosenau), para mí bastante más interesante. El castillo en pleno proceso de restauración fue construido por los caballeros de la orden teutona en el siglo XIV y permaneció en activo hasta 1850; en su interior se pueden ver la capilla, la cárcel, la iglesia y como curiosidad el pozo de 146 metros de profundidad que excavaron dos prisioneros turcos a los que se les prometió su libertad cuando lo terminaran, cosa que sucedió 17 años más tarde. La vista desde lo alto del pueblo y de las montañas circundantes es de una gran belleza.

Continuando la visita por los alrededores, os aconsejo que os acerquéis a las iglesias fortificadas de Prejmer, Codlea ,Harman y Cristian.

Prejmer, esta situada en la E574 y es célebre por su cerámica y su folklore. Su impresionante fortaleza fue construida ente los siglos XIII y XVI está rodeado de una muralla circular de 80 metros de diámetro y paredes de 3-4 metros de espesor.

El resto de las fortalezas son similares y únicamente quiero reseñar que en Codlea se celebraba un festival de primavera de música y tuvimos la oportunidad de asistir a la representación del folklore de la zona en la carpa instalada en los aledaños de la fortaleza.
En cuanto a la restauración deciros que existen infinidad de restaurantes en el casco antiguo de la ciudad, sobre todo de comida italiana. Dos cosas que me llamaron poderosamente la atención: la primera es un gran restaurante chino en la plaza de Sfatului (que no pega ni con cola) y que según nos comentaron fue una concesión de la época de Ceaucescu, y la segunda es que desayunar en Brasov antes de las diez de la mañana es toda una aventura, pues prácticamente todo esta cerrado.
Damos por finalizada nuestra visita a Brasov, y por la carretera número 1 nos trasladamos hacia Bucarest pasando por la montañosa pero a la vez espectacular zona de Sinaia, en donde existen innumerables estaciones de esquí .Esta ruta es lenta y complicada hasta llegar a Comarnic, desde aquí hasta Bucarest es autovía.


lunes 27 de julio de 2009

Siguisoara

Praid es una localidad tranquila situada en un bonito entorno y muy apreciada como lugar de descanso y vacaciones ya que en sus alrededores existen multitud de balnearios; su riqueza más importante es la explotación de sus minas de sal que pueden ser visitadas por los turistas; existen dos visitas guiadas a las 8.45 y a las 12 y la entrada cuesta 20 leis; puede que sea interesante, pero nosotros hemos llegado tarde y no podemos esperar, así que seguimos la ruta prevista por la carretera 13 hasta el cruce con la 17 para llegar a Siguisoara. Es verdad, que por esta zona se ven más gitanos zíngaros - que me recuerdan mi infancia cuando iban por los pueblos con sus carromatos proyectando películas en la plaza del pueblo – y justo cuando llegamos a Balauseri comenzamos a ver a más zíngaros por la carretera, así que seguimos su rastro y nos conducen a un mercadillo; está muy animado, es el típico mercadillo en donde se vende de todo pero las coloridas faldas de las señoras y los gorros y los grandes mostachos de los hombres le dan un aspecto diferente; como no podía ser de otra manera paseamos, hablamos, gastamos bromas, y hacemos fotos y más fotos. Nuestra próxima parada es ya Siguisoara (también conocida como la pequeña Viena) que me atrevería a decir que en Rumanía es sinónimo de Drácula, pues él vivió aquí. Aparcamos en las afueras, atravesamos la plaza de Hermann Oberth muy animada, rodeada de restaurantes y cafés y dedicada a este ingeniero aeronáutico, y accedemos al casco antiguo bajo la Torre del Reloj, que es el símbolo de la ciudad; data de 1676, tiene 64 metros de altura, está rematada por cuatro torrecillas que coronan la aguja principal y posteriormente se añadió el carrillón con diversas figuras de carácter simbólico; actualmente es sede del museo de historia. A partir de aquí ya estamos dentro del casco antiguo, y aunque en estos momentos están todas las calles en obras, es un conjunto coqueto y muy manejable que conserva su espléndida ciudadela amurallada con nueve de sus catorce torres originales, estrechos callejones y pasadizos y calles jalonadas por sencillas casas de colores vivos del siglo XVI. Desde la torre del reloj si caminamos en dirección a la plaza Cetaji, podemos apreciar a la izquierda la casa, hoy convertida en restaurante, en donde vivió Vlad Dracul, a la derecha la biserica del monasterio dominico y justo al lado el edificio del ayuntamiento. En la bonita plaza Cetaji (sería genial sin coches) se encuentra la casa Hirscherhaus en el nº 10, que es más conocida como “cu cerv” por la cabeza de ciervo de madera con cuernos de tamaño natural colocada como adorno en la fachada del edificio. Si cogemos la calle Scolii nos encaminamos hacia lo alto de la colina accediendo a la misma, a través de la “Scara Scolii” una bonita escalera de madera de 177 escalones; en lo alto de la colina se encuentra la iglesia de la colina, el cementerio sajón, el liceo Haltrich y unas buenas vistas de la ciudad; la bajada podemos hacerla por la parte trasera, siguiendo el trazado de la muralla de más de 1 km de longitud y siguiendo un sendero que discurre entre casas adosadas y pequeños huertos, para poder apreciar(aunque faltan por restaurar) la torre de los Santos y la de los Hojalateros que tiene un bonita galería de madera. Perderse por sus numerosos callejones puede ser otra de las maneras de recorrer y disfrutar de esta ciudad que ganará muchos puntos cuando las obras hayan finalizado. En la parte baja de la ciudad, es recomendable pasear por la avenida 1º de diciembre para ver sus bonitos edificios de estilo renacentista y observar la ciudad desde una perspectiva diferente. Para finalizar el recorrido, podemos sentarnos en una de las terrazas que hay en la plaza de H.Oberth y disfrutar de una cerveza Ursus y un plato de pasta. Yo os puedo recomendar la pizzería Concordia. Después de la comida y de dar un paseo para disfrutar por última vez de esta bonita ciudad, cogemos el coche y nos vamos a Brasov directamente a la Pensiunea Italiana situada en la St.Lunga, 70 wwwpensiunea-italiana.ro que se encuentra a unos 10 minutos caminando al centro pero que su relación calidad-precio es aceptable(35 euros la doble). En el centro de Brasov los precios son bastante caros. Una vez instalados tenemos tiempo para la toma de contacto con la ciudad, cuyo centro neurálgico es la plaza Sfatului. En la próxima entrada os hablaré de Brasov y sus alrededores.