jueves, 26 de febrero de 2009

El Castillo de Loarre

Aragón es una región montañosa, y la provincia de Huesca conserva los castillos medievales más antiguos. Los hay musulmanes del siglo IX, los hay cristianos como los de Abizanda y Fantova; también están los que funden lo militar y lo religioso: templario como el de Monzón, o conventuales como los de Alquézar, Montearagón o Loarre. Por ello y siguiendo la ruta que os propuse días pasados, vamos a salir de Bolea para dirigirnos directamente por la A 1206 hasta la localidad de Loarre. Justo antes de llegar al pueblo a la derecha comienza la subida hacia el castillo y rápidamente se divisa en lo alto de la montaña la majestuosa estampa de esta fortaleza, que el día que yo lo visite, estaba envuelta en una neblina que le daba un aspecto más fantasmagórico. Después de aparcar, me dirijo hasta el centro de recepción en donde se sacan las entradas y en donde se encuentra la tienda y la cafetería, para a continuación caminar unos metros más para acceder al interior del castillo.

Loarre, es el castillo aragonés por excelencia, ocho torreones que aún guardan el sonido de las espadas, defienden al que ha sido palacio real, monasterio, y más recientemente escenario de multitud de películas, y todo ello debido seguramente al buen estado de conservación que ha mantenido durante siglos, posiblemente por su escaso protagonismo militar y su temprano abandono. La única hazaña bélica que suele citarse es el cerco impuesto por las tropas leales a Fernando de Antequera, elegido rey en el Compromiso de Caspe en 1412. Entonces, su defensora era una mujer, Violante de Luna abadesa del monasterio de Trasobares. Tiene fama de ser el castillo románico mejor conservado del mundo, pero quizás el verdadero protagonismo le está llegando de la mano del cine, y los habitantes de Loarre se están convirtiendo en expertos figurantes.La fundación del mismo se debe a Sancho III el Mayor de Pamplona a principios del siglo XI.

Nada más llegar al recinto, llama la atención una consistente muralla del siglo XIII que protege todo el recinto de 10.000 m2 en sus ciento setenta y dos metros de longitud y su metro treinta de grosor. Si nos transportamos a épocas pasadas, podemos imaginar la dificultad que encontraban los posibles invasores, pues desde las ventanas arrojaban aceite hirviendo, disparaban flechas, además la entrada se encuentra en recodo y el puente de acceso a la torre del homenaje se levantaba y dejaba esta zona aislada. Una vez en el interior déjate invadir por el espíritu medieval y disfruta de sus tesoros. Entre los más destacados están: la iglesia de San Pedro y sus 13 arcos sostenidos por columnas, la torre del homenaje la más alta del castillo (22 metros) y de más difícil acceso, la torre de la reina y el correspondiente mirador desde el que se obtienen las mejores vistas de la Hoya de Huesca, la iglesia primitiva de Santa María de Valverde adosada al acantilado vertical, la torre Albarrana, los calabozos, la sala de armas, etc.
En definitiva este paseo por el interior del castillo situado a 1070 metros de altura, hará las delicias de todos los visitantes. Esta abierto todos los días excepto Navidad y Año Nuevo. Para más información www.castillodeloarre.es. Mañana continuaremos el recorrido hacia Ayerbe y los Mallos de Riglos.

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