![]() |
| Panorámica de los cinco Rhatas con mono |
![]() |
| Elefante a tamaño real |
| Ratha Draupadi |
![]() |
| Panorámica de los cinco Rhatas con mono |
![]() |
| Elefante a tamaño real |
| Ratha Draupadi |
Todo el bullicio se concentra en torno a Othavadai Cross St en donde a la caída de la tarde podremos escuchar música sentados en algunos de los múltiples restaurantes degustando un buen biryani, comprar multitud de artículos traídos del Tibet, o libros usados y conectarse a Internet, pues aunque parezca mentira y no haya demasiado turismo nos encontramos en el reino de “mochilistán”. Además durante los meses de diciembre y enero se celebra un festival de danza cuya duración es de cuatro semanas y en donde se ofrecen representaciones de toda la India, actuaciones de marionetas y música clásica, muchas de ellas tienen como telón de fondo el incomparable marco del relieve de Arjuna.
Son muchos los monumentos que podemos visitar en esta ciudad, pero quizás los más representativos son: Los cinco Rathas, el Templo de la orilla, El relieve de Arjuna, y multitud de “mandapas” ubicados en la colina que domina la ciudad. Pero además no puedo dejar de mencionar la denominada “bola de mantequilla” una enorme roca que parece que en cualquier momento va a comenzar a rodar. Pero vayamos por partes, y antes de visitar detenidamente cada una de estas maravillas, vamos a situar en el tiempo a los autores de estos monumentos.
Este lugar, encierra algunos misterios y el más famoso se encuentra en el fondo del estanque situado a la izquierda de la entrada y justo al lado de la espectacular sala de columnas; debajo del templete ubicado en el centro del agua, hay una imagen de Visnhú de tres metros hecha en madera; se llama “Athivaradar” y de ahí proviene el nombre de este templo como “el rey que otorga dones”. Este estanque es vaciado cada 40 años (la última vez en el año 1979 y por tanto la próxima será en 2019) y los fieles tienen la oportunidad de adorarla durante 48 días para a continuación ser llenado de nuevo.
Además, tenemos la oportunidad de ver la ceremonia que se organiza todas las tardes llamada “Mantrapushpam” y que consiste en sacar una imagen de Vishnú al patio, en unas andas portada por cuatro devotos e instalarla en una salita; después de unos minutos de cánticos se organiza una procesión alrededor del recinto acompañada de trompetas y tambores, para regresar de nuevo a su lugar habitual en el interior del templo. Ya comienza a anochecer y es el momento de irnos hacia Mamallapuram en donde pasaremos las dos próximas noches.
![]() |
| Torre del templo de Kailasanatha |
![]() |
| Algunas de las figuras |
![]() |
| Interior del templo |
![]() |
| El nandi del jardín exterior |
![]() |
| Al fondo el árbol de mango |
Con el tiempo, Shiva deseaba perdonarla pero no sin antes obligarla a pasar un duro examen, y para ello hizo surgir una fuerte tormenta en la zona, por lo que el río cercano se desbordó y la fuerza de la riada se llevaba todo lo que encontraba a su paso; Parvati, despreocupándose de su seguridad personal, se agarró con fuerza al “lingam de tierra” para que la corriente no lo dañara; conmovido por la reacción de Parvati, se desplazó al lugar y el reencuentro fue de una gran alegría para ambos. Este es el “lingam” que actualmente se encuentra en el corazón del templo.![]() |
| Vista del gopuran |
| Uno de los altares |
| La hora de la "puja" |
| Degustando la comida |
![]() |
| Templo de Ekambareshvara |
![]() |
| Posando para la foto |
![]() |
| Transporte habitual |
![]() |
| Templo de Kailashnatha |
![]() |
| Colina de Tirumala |
![]() |
| Acceso a la colina de Tirumala |
![]() |
| Familias descansando |
![]() |
| Pasillos enrejados |
![]() |
| En la barbería |
![]() |
| Vista del templo de Venkateshvara |
Antes de ubicaros y contaros la historia de este lugar, quiero decir que quizás para mí esta haya sido la gran decepción del viaje y ya veréis el motivo, pero vayamos por partes. La salida de Chennai nos cuesta bastante tiempo, pues al caótico tráfico, hay que añadir que están de obras y esto a pesar de que Tanga va callejeando para evitar algunos puntos conflictivos; en uno de los callejones y por pura casualidad nos encontramos con su mujer y su hija
¡anda que no es grande la ciudad¡ que se dirigen al colegio a llevar la comida a su otra hija, nos las presenta, y después de saludarlas durante unos instantes, continuamos nuestro viaje; abandonamos la infernal Chennai y en pocos kilómetros el panorama cambia radicalmente, y nos encontramos con un campo completamente verde, salpicada por grandes montañas de piedra y comenzamos a tomar conciencia de lo que nos espera durante los próximos veinte
días, pues la forma de conducir de los indios es apurar al máximo los adelantamientos, ir siempre al límite y tocar el claxon permanentemente; los primeros kilómetros son un poco estresantes, y vamos un poco tensos, pues observamos que en cualquier momento nos la vamos a pegar, pero después nos tranquilizamos al ver la pericia de nuestro “driver”. La vida rural aparece rápidamente y no tardamos demasiado en
hacer la primera parada, pues observamos al borde de la carretera a un gran número de mujeres que trabajan en una plantación de arroz; desenfundamos nuestras cámaras, descendemos del coche y disparamos sin piedad a todo lo que se mueve dentro del arrozal; después de unos veinte minutos y cuando de las máquinas ya sale humo, decidimos continuar, pues es nuestra intención llegar hoy a Tirupati para visitar el templo de “Venkateshvara” dedicado a Vishnu. Antes de llegar tenemos que pasar por el puesto de control para pagar el canon de entrada al estado de Andhra Pradesh y continuar a
Tirupati a buscar hotel. Hoy la gestión del alojamiento ha sido rápida pues nos hemos quedado en el primero que nos ha llevado Tanga, a pesar de que la recepción se encontraba en obras; se trata del hotel Bliss (www.blisstirupati.com) un tres estrellas con hab/dobles por 1800 rupias con desayuno que no está mal. Decidimos comer rápidamente un bocata en el restaurante y listos para subir a la colina. Os comento que casi toda la infraestructura para visitar la colina de Tirumala se encuentra en esta localidad y es importante que tengáis en cuenta hacer una reserva si es fin de semana o si coincide con alguna celebración, pues se cuentan por miles los fieles que acuden en peregrinación a este lugar.
El primer impacto de nuestra llegada a Chennai, es el calor sofocante y la gran cantidad de gente que ya a esas horas hay en la calle, pues no les dejan entrar al recinto del aeropuerto; con la incertidumbre de saber si nos estarán esperando, rápidamente vemos un cartel de la empresa Moksha y nos dirigimos con nuestro equipaje hasta el lugar en donde nos espera Rajesh; la bienvenida se produce al estilo indio, y no es otra que poniéndonos un collar de flores en nuestro cuello y
pronunciando la frase ¡ namasté ¡. Después de las presentaciones, y en el mismo aparcamiento, desplegamos nuestro mapa y planificamos nuestra primera parte del recorrido que en doce días nos llevará hasta Cochín; el precio fijado por estos doce primeros días será diferente al resto, si decidimos continuar con el coche, pero para esto nos quedan todavía doce días; además Rajesh no quiere que le paguemos nada y quedamos en vernos en unos días en Mamallapuram. Como aún son las cuatro de la mañana y hemos
quedado con nuestra amiga - que viaja desde Luanda – a las ocho de la mañana en el hotel Regent, Rajesth nos propone visitar el Mercado de Flores y verduras, la gran playa de Chennay y la catedral de Santo Tomás, antes de recoger a Rosa e ir a desayunar a la terracita del hotel Saravana Vhavan - muy animada por familias de aquí - y en donde tenemos nuestro primer contacto con la gastronomía india. El recorrido hasta el mercado es rápido - pues a estas horas de la mañana no
ayuda a sacar del agua una barca que acaba de llegar a la playa; aunque estamos bastante cansados -pues prácticamente llevamos 24 horas sin dormir – intentamos relajarnos y disfrutar de estas primeras horas en la India; después hacemos una visita rápida a la basílica de Santo Tomás construida por los portugueses en 1504 y reconstruida en 1893, y en donde se cree que se encuentran los restos del apóstol, cuando supuestamente llegó al sur de la India a mediados del siglo I d.C.. Existen algunos templos hindúes de cierto interés pero como nosotros visitaremos los cinco más importantes de la religión hindú en nuestro recorrido por Tamil Nadú, decidimos dar por concluida nuestra rápida visita a Chennai y trasladarnos directamente a Tirupati, situada hacia el Norte a 130 km de distancia y unas 4 horas en coche.
Este viaje surgió de una manera muy rápida, y lo que en un principio iba a ser un viaje para dos personas, al final se tradujo en un viaje para cinco que ¡ oh casualidad ! éramos el mismo grupo que viajamos a Etiopía el año pasado. Una vez fijadas las fechas del viaje y como de los cinco componentes, tres estábamos en Madrid, uno en Zaragoza y otro en Angola, solamente nos quedaba coordinar los días de vuelo y quedar en un hotel de Chennai (punto de inicio del viaje) en una fecha y hora determinada. Dos días antes de la partida, habíamos contactado con
una agencia y quedamos en el aeropuerto a la llegada de nuestro vuelo, para fijar la ruta del viaje y cerrar el trato. Evidentemente, esto puede generar en algunas personas cierta incertidumbre, pero en nuestro caso es una manera bastante habitual de gestionar los viajes. Salimos de la T1 del aeropuerto de Madrid el día 17 de septiembre con la compañía Qatar Airways, llegando a Doha a las 19.10 -hora local- para hacer el
enlace a las 20.45 y aterrizar en Chennai a las 3.45 del día 18; al llegar a Doha tened en cuenta que hay que pasar el control de policía y si concurren varios vuelos a la vez y tenéis que enlazar con otro vuelo, os sugiero que vayáis rápido pues se forman tremendas colas y como nos contaron unos españoles que trabajaban en Arabia Saudí, no es la primera vez que se han
quedado en tierra. Una vez pasado el control , que por cierto, es bastante ágil te das de frente con todas las tiendas, nada baratas , y allí volvemos a coincidir de nuevo con los españoles y aprovechamos para charlar de la situación de la mano de obra india que trabaja en la construcción en Arabia, y en el resto de países del golfo Pérsico; parece mentira que en el siglo XXI se den situaciones de seres humanos que trabajan en pleno desierto, soportando temperaturas de hasta 50 grados, que viven en barracones hacinados como si fueran animales durante muchos meses, y con unos sueldos de miseria; aún así esto les permite enviar a sus familias algún dinero. Por cierto, cuando entramos en el estado de Kerala, una de las primeras cosas que me llamaron atención, fue las buenas construcciones que se veían, a lo que Thanga me contestó: es fruto del dinero que traen los trabajadores indios que trabajan en la zona del Golfo Pérsico.
Antes de comenzar a trazar la ruta de mi viaje, me gustaría ayudaros a solucionar todas esas pequeñas cosas que vamos a necesitar tanto antes de iniciar el viaje, como cuando ya hayamos aterrizado en el aeropuerto correspondiente, y estas son algunas de las que se me ocurren:
-Para viajar a la India se necesita el pasaporte en vigor y con al menos una vigencia de seis meses de caducidad.
-Hay que solicitar un visado de entrada, para lo cual se necesita: rellenar un impreso con tus datos, tres fotografías y 61 euros. De esta gestión se encarga la empresa Arke BLS Center, sita en la C/ Cardenal Marcelo Spínola 4 -1ºA. Madrid. Tel. 91/7682089. Email: arke@indiavisados.com. Suele tardar una semana.
-Llevar fotocopias de pasaporte, visado, tarjetas y demás documentos no es ninguna tontería.
-Hay muchas compañías aéreas que viajan a India del Sur con entradas o salidas por Mumbay y Chennai. Hay buenas ofertas con Qatar Airways con escala en Doha, dependiendo de las fechas.
-La diferencia horaria con España es de tres horas y media más en verano y 4 y media en invierno.
-La moneda oficial es la Rupia, y la equivalencia es de 1 Euro = 60 rupias.
-Se pueden pagar los hoteles con Visa y existen muchos cajeros automáticos.
-En cuanto al idioma, es habitual que los indios hablen inglés, aunque dependiendo del estado la lengua es diferente. En el Sur hablan más de veinte lenguas. En Tamil Nadu se habla tamil, en Kerala el malayalam y en Karnakata el kannada.
-La India es un país muy fácil para moverse: tren, autobús, taxi, moto o rickshaw, pero la conducción es muy complicada y con mucho riesgo; yo aconsejo el alquiler de un coche con conductor si queremos movernos por nuestra cuenta, pues además no es nada caro, o bien recurrir al transporte público que es otra m
anera de conocer el país.
-En cuanto al alojamiento, existen todas las posibilidades, desde lo más económico a lo más caro. Yo me he movido en un baremo de precios entre las 1500 rupias (25E) y las 3500 (60E). En Chennai y Bombay los precios son más caros. A los precios siempre hay que sumar el 12% de tasas y en temporada baja se pueden negociar.
-A los ciudadanos españoles no se les exige ningún tipo de certificado de vacunación. 
-A la India hay que viajar ligeros de equipaje. Se puede comprar ropa muy barata en cualquier mercadillo.
-Llevar una gorra, gafas de sol, crema solar, repelente y bañador.
-Los enchufes y la corriente son igual que en España.
-En todos los templos de Tamil Nadú es obligatorio entrar descalzo(o con unos calcetines) y con pantalones largos, salvo en el templo Meenakshi de Madurai que no permiten ni calcetines.
-Existen muchas conexiones en avión entre ciudades y los vuelos no son caros. Por ejemplo un vuelo de Bangalore a Bombay vale 4100 rupias (unos 70E).
-La mejor época para viajar es de
finales de octubre a febrero, cuando ha terminado la temporada de los monzones. Yo he viajado a mediados de septiembre y me ha llovido tres tardes.
-En cuanto a las comidas, para los amantes del picante será una delicia y para los no amantes una tortura.
-
El mejor calzado en Tamil Nadu son unas chanclas. Si queréis caminar por los montes Nilgiri llevad unas buenas botas.
-Un botiquín con lo más esencial es necesario, pero además en esta ocasión podéis cargar la mano con más unidades de algún buen protector para el estómago.
-Un buen seguro de viaje tampoco os vendrá mal, por si las moscas.
-Tened en cuenta que en Tamil
Nadú, la mayoría de restaurantes son cien por cien vegetarianos. Es difícil encontrar algún lugar para comer carne.
-El acceso a Internet es fácil y además muy barato. Una hora 30 rupias.
-El teléfono móvil con tarjeta India también es muy barato y allí todo el mundo lo utiliza.
-En lo referente a las compras, prácticamente todos los productos de la India se pueden encontrar en nuestro país, pero si visitáis Kanchipuram es el mejor lugar para comprar sedas. En la zona de Munar se venden los mejores tés (1/2 kilo 45 rupias).
-Las distancias por carretera en la India no se miden por kilómetros, sino por horas.
-Si queréis viajar en el tren en
miniatura que parte de Mettupalayam todos los días, y que llega a Ooty, reservad los billetes con muchos días de antelación, pues solamente hay 16 plazas en primera y se terminan rápidamente.
-Si visitáis Fort Cochín no dejéis de asistir a una representación del “Katakali”
-En lo referente a guías, mapas, literatura, etc, podéis entrar en nuestra página www.deviaje.com y pinchar en librería en donde encontraréis todo lo publicado sobre este país. Yo os recomiendo que leáis: La India por Dentro de Alvaro Enterría; Pollo a la Mantequilla de Panjak Mishra; El Vagón de las Mujeres de Anita Nair o Un Perfecto Equilibrio de Rohinton Mistry, pero también podemos leer a Naipaul, P. Lotti, Tagore o Kipling.
-Mumbay imprescindible: visitar la estación ferroviaria de Chhatrapati Shivaji, pasear por el Crawford Market, hacerse una foto en la puerta de la India, acercarse al barrio de chavolas de Dharavi, entrar en la David Sassónn Library ,tomar una cerveza de grifo en el café Mondegar y relajarse al final de la noche en los sillones del hotel Taj Majal; acercarse a visitar las cuevas de la isla Elefanta puede ser otra alternativa, aunque a mí personalmente me desilusionó un poco( el ferry cuesta 130 rupias y la entrada 250).
-Tanto en el aeropuerto de Chennai, como en el de Bombay existe un servicio de taxis con el
sistema prepago para desplazaros al hotel. Para que os hagáis una idea un taxi desde el aeropuerto de Bombay (que esta a 30 km) al céntrico barrio de Colaba cuesta 450 rupias con a/a.
-Por último si queréis contactar con una empresa seria en la India para alquilar un coche o hacer un circuito a medida este es el E.mail info@mokshatours.com y la persona de contacto es Rajesh.